Jenna Gatlin es la madre de Dylan Gatlin y la responsable de provocar una explosión en el Hospital Grey Sloan Memorial tras tomar como rehenes a Amelia Shepherd, Simone Griffith y Lucas Adams con un tanque de acetileno para obligarlos a operar a su hija.
Historia[]
La hija de Jenna, Dylan, estaba de campamento bajo su supervisión cuando se cayó de un árbol y se fracturó el radio. La llevaron al hospital, donde le realizaron una tomografía computarizada para descartar un traumatismo craneoencefálico y, casualmente, encontraron un angioma cavernoso en su tronco encefálico. Ingresó en el hospital y Amelia Shepherd, asesoro sobre el caso, encontró la manera de usar nueva tecnología de resonancia magnética para mapear las vías en el cerebro de Dylan y evitar cortarlas. Jenna y Aaron aceptaron la cirugía, pero cuando llegó el momento, Dylan entró en pánico y les rogó que la llevaran a casa. Aaron, reconsideró brevemente si era lo mejor para Dylan, pero después de hablar con Amelia y Monica Beltran sobre cómo afectaría su calidad de vida y sobre cuánto tiempo de vida le quedaba si no la operaban, decidieron aceptar la cirugía.
Para tranquilizar a Dylan, permitieron que Jenna entrara al quirófano con ella le sostuviera la mano mientras la anestesiaban. La cirugía de Dylan salió bien y estaba despierta y felizmente hablando con sus padres y los doctores.
Dylan se durmió esa noche pero a la mañana siguiente, tenía los ojos abiertos, pero no respondía en absoluto. Jenna y Aaron fueron a buscar a Lucas Adams, quien dio la alarma y comenzó a reanimar a Dylan.
Dylan pudo ser reanimada, pero desarrolló síndrome de enclaustramiento y solo podía responder a las preguntas parpadeando. Le realizaron resonancias magnéticas diarias, pero cuatro días después no mostró cambios. Jenna y Aaron estaban frustrados de tener que seguir esperando, pero Lucas les dijo que solo necesitaban esperar unos días más antes de que Amelia pudiera operar y curar a Dylan. Mientras esperaban, Dylan dejó de responder a las órdenes, lo que molestó a Jenna y Aaron, quienes estaban enojados porque los médicos no hacían nada.
Cansada de que los doctores no hicieran nada por Dylan mas que esperar a que el sangrado en su cerebro se reabsorbiera, Jenna tomo un tanque de acetileno de la camioneta de Aaron y fue al quirófano de Amelia donde la amenazo a ella y a Simone Griffith con detonar el tanque y matarlos a todos con ella si no operaban nuevamente a Dylan. Jenna tomo como rehenes a Amelia, Simone, el Dr. Knox y la enfermera BokHee, y Amelia le ordeno a Lucas que llevara a Dylan al quirófano para operarla, pero Lucas entro con ella y Jenna también lo tomo como rehén.
Amelia le advirtió a Jenna que antes había operado a Dylan con equipo especial y sin el era muy peligroso volver a operar a Dylan, pero Jenna aun así le ordeno que operara a Dylan, por lo que Amelia y Lucas tuvieron que realizarle a Dylan una craneotomía extremadamente peligrosa, mientras Jenna permanecía allí sosteniendo a Simone junto al tanque. Unos minutos después, Monica entro al lavabo quirúrgico y vio la situación y se retiro antes de que Jenna la viera para alertar a los demás. Después de ser alertados, Richard Webber llamo al quirófano pero Jenna les pidió que lo ignoraran, sin embargo cuando la llamada persistió, Jenna contesto y dijo que si alguien entraba al quirófano detonaría el tanque, luego colgo y obligo a Simone a desconectar el teléfono.
Cuando Dylan empezó a empeorar por la pérdida de sangre, le dijeron a Jenna que necesitaba plasma fresco congelado (PFC). Jenna se enfureció y empezó a arremeter contra si misma y contra Amelia por permitir que Amelia operara a Dylan alegando que estaría bien si no la hubieran operado, Simone intento calmarla asegurándole que no hizo nada malo, lo único que hizo fue amar a su hija. Lucas intento aprovechar la distracción para desarmar a Jenna, pero Jenna retrocedió y abrió la válvula del cilindro. En ese momento, Meredith Grey entro al quirófano con el plasma y logró convencer a Jenna para que les permitiera darle el plasma a Dylan. Entonces Amelia pudo evacuar la hemorragia y terminar la cirugía. Una vez terminada, Jenna comenzó a llorar y volcó el tanque. Todos se estremecieron, pero ella les dijo que había estado vacío todo el tiempo y se disculpó. Luego se rindió cuando llegó la policía y la arrestó.
Sin embargo Jenna no sabia que el tanque en realidad si estaba lleno, lo que Aaron alerto, y debido a que Jenna había abierto la válvula, el gas se libero en el quirófano pero cuando se dieron cuenta era muy tarde para alertar y en ese momento se produjo una explosión en el quirófano con Atticus Lincoln operando en el.
Relaciones[]
Románticas[]
Está casada con Aaron Gatlin.
Familia[]
Ella y Aaron tienen una hija, Dylan Gatlin.